Cómo preparar tu primer Test de Usabilidad

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Llevar a cabo un Test de Usabilidad no es una tarea imposible. Sólo tienes que tener una idea clara de qué es lo que necesitas y de cómo conseguirlo.

Hemos juntado una lista de consejos que te guiarán a lo largo el proceso de puesta a punto de tu primer test de usuario.

¿Qué testar?

Un test de usabilidad se puede realizar en cualquier fase del proceso de diseño. Te proporciona diferentes resultados según en qué fase nos encontramos y qué estímulo estamos probando. 

Un test sobre prototipos te permite evaluar tu diseño en una fase muy temprana del proceso de desarrollo. En este punto, los cambios se pueden acometer de manera sencilla y rápida. Además, te permite evaluar si el concepto general con el que estás trabajando se adapta a lo que buscan tus usuarios. Y también te indica si estás yendo en la dirección adecuada.

Por otro lado, solo si testas un diseño final podrás encontrar problemas de usabilidad relativos al aspecto visual de tu interfaz.

Lo ideal es realizar varios test de usabilidad a lo largo de todo el proceso de desarrollo.

Aunque si cuentas con recursos limitados, recomendamos hacer el primer test tan pronto como puedas. Así podrás asegurarte de que el nivel de detalle de los elementos que quieres probar está a un nivel adecuado respecto a los objetivos de tu estudio.

Por ejemplo, si estás testando un prototipo y solo quieres conocer la reacción de tus usuarios potenciales a un nuevo diseño, tener un poco de “Lorem Ipsum” aquí y allá es aceptable.

Pero, si estás a punto de lanzar tu web y quieres afinarla al máximo, asegúrate de que estás testando los contenidos y el diseño final. De lo contrario perderás información muy valiosa.

Objetivos y tareas

A la hora de dirigir un test de usabilidad necesitas un guion. El guion debe detallar las tareas que quieres que los usuarios realicen durante el estudio y las preguntas que les harás.

Como norma general, las sesiones no deben ser demasiado largas. De este modo, aseguras que los participantes no se cansan y mantienen la atención tanto hacia ti como hacia las tareas que tienen que realizar. Si es posible, intenta que cada sesión dure entre 60 – 75 minutos. Planifica un total de 4-5 tareas de entre 10 y 15 minutos de duración cada una.

Escoger lo que incluyes en tu guion es sencillo cuando estás validando algo muy específico como. Por ejemplo, si tus usuarios son capaces de operar con un nuevo proceso de compra o si tu nuevo producto les gusta y aporta valor.

Si el objetivo de tu estudio es la validación de algo específico, diseña tu guion centrándote en ese aspecto. Resiste la tentación de añadir otras cosas que no están relacionadas con esa funcionalidad o elemento.

Por otro lado, si el objetivo en llevar a cabo una revisión general de tu site y encontrar el mayor número posible de problemas de usabilidad, vas a tener que priorizar. No todas las funciones de tu website son igual de importantes.

Elige las funcionalidades más relevantes y diseña tu estudio de acuerdo con ellas. Deben ser aquellas que tengan un impacto directo en tu negocio y que los usuarios usan más a menudo o aquellas que sean especialmente importantes para ellos.

Por ejemplo, si vas a testar una web de comercio electrónico, debes incluir al menos una o dos tareas sobre los procesos de búsqueda y compra. Estas deberían cubrir diferentes casos de uso.

Por otro lado, no es necesario crear una tarea del proceso recuperación de contraseñas. A no ser que hayas diseñado un nuevo sistema para recuperar la contraseña y tengas muchas dudas sobre él.

Tener los objetivos claros no solo determina qué funcionalidades probar sino también cuándo.

Si estás preocupado por el diseño visual de tu web no deberías testar prototipos.

Si tus dudas son sobre la interacción, focalízate en eso. Deberías planificar el trabajo de campo de forma que puedas mostrar a los participantes  una simulación de interacción acorde.

Participantes

Por supuesto, no puedes llevar a cabo un test de usuario sin participantes. Pero, ¿cómo encontrarlos?

La forma de reclutarlos no es tan importante. Si cuentas con bastantes recursos puedes contratar una agencia de reclutamiento. Pero si te encuentras en el caso contrario, siempre puedes hacerlo tú mismo y buscar entre amigos y conocidos.

Lo que realmente importa es que todos sean usuarios potenciales del producto que estás testando.

Por ejemplo, si estás probando una web de viajes, recluta a gente que suela comprar billetes de avión o tren online. ¿Que se trata de una web de hoteles de lujo? En ese caso, probablemente no sea una buena idea reclutar a personas con ingresos bajos. Estos tendrán necesidades diferentes del target de usuarios que buscas.

Debes tener mucho cuidado al definir quién tomará parte en tu estudio. Porque un participante que no sea un usuario real de tu producto podría darte un feedback que te llevará a tomar malas decisiones.

También debes excluir lo que llamamos “participantes profesionales”.
Los participantes profesionales son aquellos que suelen tomar parte en numerosos estudios de usabilidad, saben cómo funcionan y tienden a comportarse de forma poco natural.

Finalmente, no deberías invitar a participar a nadie que trabaje en el mismo sector del producto que estás probando, ni a personas relacionadas con él, dado que sus comentarios estarán sesgados por todos sus conocimientos previos.

¿Cuántos usuarios se deben testar? Jakob Nielsen tiene la respuesta: 5 de cada tipo sob suficientes para descubrir la mayoría de los problemas de usabilidad

Un lugar dónde realizar el test de usabilidad

No necesitas un lab de usabilidad ultra-moderno para hacer un test. Cualquier sala tranquila y sin distracciones servirá.

Antes de la sesión asegúrate de que el material que vas a probar funciona correctamente en el dispositivo con el que vas a hacer el test. Deberías hacer el test tú mismo. Y también comprobar todas las posibles opciones que pudiera elegir el usuario para resolver las tareas que le propongas.

Además es conveniente poder grabar la pantalla, el audio e, idealmente, el rostro del usuario mientras participa en la sesión. De esta formapuedes compartir toda esa información con el resto de personas implicadas en el proyecto.

Las grabaciones son muy útiles ya que te permiten revisar la sesión por si te perdiste algún dato o tienes dudas de cómo interpretar los resultados.

Si el cliente quiere presenciar la sesión no necesitas tener una sala con un espejo de observación. Programas de grabación como Morae te permite emitir en streaming las imágenes de dos cámaras y el audio a otro ordenador conectado a la misma red. Si estás buscando algo más simple y gratuito, Skype o Google Hangouts pueden servirte para retransmitir la sesión, aunque no puedas grabarla.

Una plantilla para tomar notas

Un documento bien estructurado donde puedas tomar nota de los resultados mientras se desarrolla la sesión te ahorrará mucho tiempo de análisis. También mejorará la calidad de tus informes.

Puedes organizar la plantilla por tareas, por página (en el caso de que estés testando una interfaz) o por temas. La forma de construir esta plantilla te debe permitir minimizar la cantidad de información que tengas que escribir en ella (puedes leer mis consejos al respecto en cómo crear una buena plantilla de notas para un test de usuario)

Antes de llevar a cabo tus sesiones, deberías haber tenido la ocasión de revisar la interfaz que estarás testando y de hacer algunas hipótesis sobre aquellos aspectos que es más probable que presenten algún problema de usabilidad. Después de haberlo hecho, asegúrate de que tu plantilla de notas contenga un espacio dónde tomar nota de estos aspectos.

En TeaCup Lab ayudamos a marcas de todo el mundo a mejorar la usabilidad de sus interfaces testando con usuarios reales.

¡Háblanos de tu proyecto!

+34 910 59 21 36​

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