TeaCup Lab Logo

El doble diamante y cómo fomenta la innovación

Susana Binder
18 enero, 2023

No sé a vosotros, pero a mí la palabra innovación me hace fruncir el ceño. Siento que el concepto está manido. En las últimas dos décadas (o más), ha sido utilizado ampliamente y a la ligera por cualquiera con las miras puestas en presentarse a la vanguardia del progreso. Lo que ha llevado a muchos a preguntarse ¿qué es la innovación?

Sobre la innovación

Claro que cuando una se pone a buscar una respuesta a esta pregunta, encuentra un sinfín de ellas. Así, en 2009 un grupo de investigadores identificó alrededor de 60 definiciones diferentes del concepto. Y en una encuesta realizada en 2014, se encontraron más de 40. Nada de esto es sorprendente, ya que el término innovación ha experimentado un proceso de transformación que ha durado más de 2000 años.

Los griegos idearon el concepto en torno al año 350 a.C., relacionándolo negativamente con la acción política. Ochocientos años más tarde (siglo IV), los romanos crearon una nueva palabra para la misma idea: innovo, que significa «yo renuevo», y que se utilizó tanto positiva como negativamente en un contexto político y espiritual. Después, recuperó una connotación exclusivamente negativa, y, durante los siglos XV al XX, la utilizaron para atacar a los enemigos. También fue sinónimo, a principios de la modernidad, de rebelión, revuelta y herejía. Y más recientemente, la difusión de innovaciones sociales (socialismo, comunismo, nacionalización, asociaciones cooperativas) se percibía como un ataque al capitalismo.

Con el final de la Segunda Guerra Mundial (1945), el concepto de innovación se aceptó y empezó a evolucionar hasta convertirse en lo que conocemos hoy: Se empezó a hablar de innovación tecnológica de productos, vinculándola a la idea de crecimiento económico y ventaja competitiva.

Curiosamente, esta fecha coincide con el nacimiento del Design Council. El gobierno de Winston Churchill en tiempos de guerra lo creó en 1944 para hacer frente al mayor reto de la época, la recuperación económica de posguerra. Aparte de esto, el Design Council desempeñó un papel importante en el establecimiento e implantación del diseño como fuerza motriz en Gran Bretaña y en la introducción de un enfoque social y humano del diseño. Y, por supuesto, crearon el Doble Diamante sobre el año 2000.

¿Qué es hoy la innovación?

Siguiendo con la definición resultante de la investigación de 60 artículos científicos, «la innovación es el proceso de múltiples etapas mediante el cual las organizaciones transforman ideas en productos, servicios o procesos nuevos/mejorados, para avanzar, competir y diferenciarse con éxito en su mercado».

En cuanto a las formas que puede adoptar hoy la innovación, van desde el desarrollo de nuevas tecnologías o productos hasta la introducción de nuevos modelos o procesos empresariales o la adopción de nuevas prácticas o enfoques para la resolución de problemas. Puede implicar a una sola persona o a un equipo que trabaja conjuntamente y puede darse en diversos entornos, como empresas, gobiernos y organizaciones sin ánimo de lucro.

Otra capa que creo que ayuda a encontrar nuestro camino a través del laberinto de la innovación es esta categorización de Greg Satell. Divide el concepto en innovación sostenible, innovación revolucionaria, innovación disruptiva (e investigación básica).

Siguiendo a Satell, la mayor parte de la innovación se califica como sostenible: normalmente, buscamos mejorar en lo que ya hacemos, queremos mejorar las capacidades existentes en los mercados existentes y tenemos una idea bastante clara de qué problemas hay que resolver y qué habilidades se requieren para resolverlos. Los métodos de Design Thinking son muy apropiados para impulsar este tipo de innovación, según Satell, y aquí es donde entra en juego el Doble Diamante.

Sobre el doble diamante

El Doble Diamante es una representación visual del proceso de diseño e innovación. Es una forma sencilla de describir los pasos que se dan en cualquier proyecto de diseño e innovación, independientemente de los métodos y herramientas utilizados, y ofrece a diseñadores y no diseñadores por igual un enfoque estructurado para comprender y abordar problemas complejos y desarrollar soluciones innovadoras.

Divide el proceso de diseño en cuatro etapas: Descubrir, Definir, Desarrollar y Entregar.

Las dos primeras fases (Descubrir y Definir) forman el primer diamante y se centran en el espacio del problema, en «hacer las cosas necesarias«.

Las dos segundas fases (Desarrollar y Entregar) forman el segundo diamante y se centran en el espacio de la solución y en «hacer la cosas bien«.

Descubrir (divergente): Esta fase consiste en comprender el problema y el contexto en el que existe. Implica recopilar información, identificar a las partes interesadas y llevar a cabo una investigación. Lo ideal es hablar y pasar tiempo con las personas afectadas.

Definir (convergente): Esta fase se centra en sintetizar la información recopilada en la fase de Descubrimiento y definir el problema o reto con mayor claridad. Implica refinar (o incluso replantear) el reto de diseño y esbozar el alcance y el resultado del proyecto para orientar el resto del proceso.

Desarrollar (divergente): Esta fase nos anima a abrazar la diversidad y la experimentación y a estar abiertos a explorar una amplia gama de posibles soluciones. Debemos buscar inspiración en otros lugares y codiseñar con diversas personas. Implica generar ideas, explorar diferentes conceptos, crear prototipos y probarlos, y repetir el diseño según sea necesario.

Entrega (convergente): Esta fase consiste en llevar el diseño final al mercado. Consiste en probar el producto o servicio con los usuarios, perfeccionarlo en función de los comentarios recibidos y lanzarlo al público.

Si te interesa un desglose de las actividades que pueden ir en cada una de las fases, Dan Nessler lo planteó en 2016 con su «Doble Diamante renovado«:

El doble diamante y la innovación

Sabemos que los métodos del Design Thinking son adecuados para promover la innovación sostenible (véase más arriba). El Design Thinking es un método de resolución de problemas que consiste en comprender las necesidades de los usuarios, generar ideas, crear prototipos y realizar pruebas para llegar a una solución. Y el Doble Diamante hace precisamente eso, por lo que es una herramienta adecuada para los procesos de innovación.

La pregunta que queda por responder es: ¿qué aspectos del Doble Diamante impulsan la innovación?

Exploración: El modelo del Doble Diamante anima a diseñadores y no diseñadores a explorar múltiples ideas y conceptos durante las fases divergentes de Descubrir y Definir. Este enfoque les ayuda a pensar de forma creativa y a considerar diversas posibilidades, lo que puede dar lugar a soluciones nuevas e innovadoras.

Colaboración: El modelo del Doble Diamante promueve el valor del trabajo en equipo, que puede ayudar a estimular nuevas ideas y perspectivas. Reunir a personas con formación y experiencia diferentes puede crear una cultura más diversa e innovadora en las organizaciones.

Iteración: El modelo del Doble Diamante fomenta la importancia de probar y refinar las ideas durante la fase de Desarrollo. Este proceso iterativo ayuda a detectar y resolver problemas desde el principio y a seguir mejorando y perfeccionando el diseño.

Diseño centrado en el usuario: El modelo del Doble Diamante hace hincapié en comprender las necesidades y deseos del público objetivo. Así, las organizaciones pueden crear productos y servicios innovadores adaptados a esas necesidades.

Después de todas estas explicaciones, es posible que te preguntes si y qué empresas conocidas han trabajado con el Doble Diamante. La respuesta es sí: nombres conocidos de diversas industrias aplican este método, adaptado de un modo u otro, para seguir mejorando o innovando sus productos y servicios.

Algunos ejemplos son StarbucksGE HealthcareIBMAirbnb UberEats.

Reflexión final

En resumen, el Doble Diamante ayuda a los equipos a innovar proporcionándoles un enfoque sistemático para la resolución de problemas que les ayuda a mantenerse centrados y a no desviarse del camino, evitando al mismo tiempo quedarse atascados en un proceso de pensamiento estrecho o lineal. Al tiempo, estimula la exploración, la experimentación y la creatividad al animarles a considerar numerosas soluciones potenciales para problemas complejos.

En el lado negativo, el Doble Diamante puede llevar mucho tiempo y requerir importantes recursos para completar las cuatro fases. Además, puede resultar difícil identificar las áreas más relevantes en las que centrarse en las fases Descubrir y Definir, lo que puede conducir a un exceso de información o a una comprensión incompleta del problema. Además, el Doble Diamante puede no ser adecuado para todos los proyectos de diseño y parece más apropiado para proyectos más grandes, más complejos y con un calendario más largo.

Fuentes:

¿Listo para mejorar la experiencia de tus usuarios? ¡Hablemos!
Las respuestas que buscas, a tan solo un clic.
Contáctanos ->
TeaCup Lab Logo
TeaCup Lab is a user experience consultancy agency founded in Madrid in 2016. We specialize in User Research & User testing for global brands.
Copyright 2019-2023 TeaCup Consulting SL

Contact us

TeaCup Lab 
Calle Jaén 2, 1ºG
28020, Madrid, Spain
+34 910 59 21 36
hola@teacuplab.com