Guía rápida para entender ¿qué es la la Arquitectura de la Información (AI)?

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La Arquitectura de la Información (AI) es la disciplina de UX que se encarga principalmente de organizar y nombrar contenido de una web de una forma clara. También es la responsable de proporcionar una manera sencilla de acceder dichos contenidos. 

 

Utilizando las palabras del  experto en la materia, Louis Rosenfeld, “La arquitectura de la Información se centra en hacer que la información se entienda y se pueda encontrar”.

 

El objetivo, por lo tanto, de un arquitecto de información es hacer que cualquier usuario sea capaz de encontrar lo que busca o cumplir la tarea que se había propuesto sin necesidad de realizar un gran esfuerzo. 

Source: ProductPlan (https://www.productplan.com/non-designers-guide-hiring-ux/)
Source: ProductPlan (https://www.productplan.com/non-designers-guide-hiring-ux/)

Dentro de AI (IA en inglés), encontramos numerosas áreas de trabajo:

  • Organización: es la definición de la estructura de navegación de la web; decidir, por ejemplo, cuántas categorías o elementos habrá en el menú principal, cuántas subcategorías, etc. 
  • Jerarquías: define la relación entre cada uno de los elementos o contenidos; cuál debe ser la categoría principal y cuáles deben ser subcategorías.  
  • Navegación: es la determinación del flujo por el que va navegando un usuario desde que entra en nuestra web hasta que completa su objetivo. También incluye el diseño de los elementos de navegación, su ubicación en la web, etc. 
  • Estrategia de contenido: se centra en la definición del contenido en sí y de las etiquetas o terminología que se utiliza para cada página. Habrá que decidir si se nombra la categoría “libros de Ciencia Ficción” o sólo “Ciencia Ficción”. 
  • Taxonomía: es la tarea de etiquetar todos los recursos y elementos en nuestra web (artículos, fotos, vídeos, etc.) para crear un gran inventario de contenidos y que el usuario pueda encontrarlos. 

Todas estas tareas componen la Arquitectura de la Información. En este artículo, nos centraremos principalmente en la Organización y Jerarquía.

Antes de nada, ¿quién es nuestro usuario y para qué nos visita?

Cada uno buscamos online de forma muy distinta… Empleamos palabras o vocabulario diferente para un mismo producto, categorizamos o agrupamos productos según nuestros modelos mentales particulares y partimos de un contexto distinto. Aún así, todos esperamos poder encontrar lo que buscamos en una web. 

Por ello, antes de definir la organización de nuestra web, es vital entender quién es nuestro usuario, qué necesita y por qué está en nuestra web. De esta forma, seremos capaces de entender su contexto, motivaciones, hábitos y comportamiento. Y así, diseñar una organización de contenido que se adapte a dicho usuario.

Generalmente, los usuarios visitan una web porque:

  • Están buscando una información concreta (buscar el autor de un libro)
  • Están intentando completar una tarea (comprar un libro)
  • Sencillamente están pasando el tiempo (viendo las noticias del día)

Además del objetivo, los usuarios también buscan información de forma distinta en función de sus necesidades. Como define Donna Spencer en Four Modes of Searching and how to design for them (2006), la búsqueda podría ser: búsqueda conocida (saben cómo se llama lo que buscan y van “a tiro hecho”), búsqueda explorativa (el usuario tiene una necesidad pero no saben cómo saciarla), “no sé lo que tengo que saber” (el usuario está buscando algo y se da cuenta de que tiene que informarse de otro tema antes), búsqueda de redefinición (el usuario quiere buscar algo que encontró en el pasado). 

Por lo tanto, como arquitectos de información, debemos asegurar que:

  1. El usuario sea consciente de que está en el sitio adecuado
  2. Mostrar aquello que el usuario busca o que el usuario pueda encontrarlo sin grandes esfuerzos
  3. El usuario entienda que existen varias alternativas similares a aquello que está buscando o una opción mejor. 
  4. Ofrecer un próximo paso. “Ninguna página debería ser un callejón sin salida” como dice Christina Wodtke en Information Architecture (2009)). 

Pero ¿cómo podemos hacer todo esto con la Arquitectura de la Información? 

¿Cómo definir una buena AI?

Los arquitectos de la información usan varias herramientas o prácticas para optimizar y organizar el contenido de una web. El objetivo es mejorar lo que Peter Morville ha llamado  “findability”, es decir, la cualidad de ser encontrado (Ambient Findability (2005)). Debemos asegurar que todos los contenidos se pueden encontrar dentro de nuestra web. 

A continuación listamos solo algunas de las principales buenas prácticas:

1. Definir estructura organizativa:

Todas las webs tienen numerosas páginas o contenidos. La única forma de organizar este gran volumen de datos es agrupando las páginas en subgrupos y creando jerarquías entre ellas, dando pie a lo que llamamos estructuras o esquemas organizativos. 

Existen diversos esquemas organizativos. Elegir uno u otro depende de la cantidad de contenido, del objetivo de nuestros usuarios y del tipo de páginas con las que estemos trabajando (navegación, consumo o interacción). 

Una cualidad que se debe tener siempre en cuenta cuando se diseña el esquema de una web es la profundidad. Una estructura profunda es aquella que plantea una marcada jerarquía vertical de contenidos/páginas. En otras palabras, la mayoría de las páginas se encuentran a más de un clic de la página de inicio. Por otro lado, en una estructura plana el contenido se presenta en el mismo nivel.

Por lo general, una buena estructura no es ni demasiado profunda ni demasiado plana. 

flat vs deep hierarchy visualization TeaCup Lab
Ambas estructuras tienen el mismo número de páginas, pero han elegido distintas profundidades. Izquierda: jerarquía plana, con pocos niveles verticales. Derecha: jerarquía profunda con más subniveles verticales. Fuente: https://www.nngroup.com/articles/flat-vs-deep-hierarchy/

2. Utilizar sistemas de organización que resulten familiares:

Cuando organizamos el contenido, no es necesario reinventar la rueda. Los usuarios estamos ya acostumbrados a una serie de sistemas organizativos que nos ayudan a escanear varios elementos y elegir rápidamente uno. 

Estos sistemas organizativos pueden ser:

  • Orden alfabético 
  • Por localización 
  • Orden cronológico 
  • Continuo / Priorizado (por ejemplo, orden en función de ventas o ratings de otros clientes)
  • Numérico
  • Por categorías o géneros (por ejemplo, estancias en una vivienda)
  • Aleatorio (por ejemplo, la playlist de sugerencias de Spotify). 
Ejemplo de sistema organizativo priorizado en Ikea.com donde las categorías del menú principal se muestran según ventas.
Ikea.Ejemplo de sistema organizativo priorizado en Ikea.com donde las categorías del menú principal se muestran según ventas. uses a prioritized organization system depending on their sales volume.

3. Utilizar terminología clara e inequívoca

Teniendo en mente que todos los usuarios visitan nuestra página con un objetivo, es importante que lo consigan. Y la única forma que tenemos de que lo consigan es “hablando su mismo idioma”. Los arquitectos de Información debemos asegurarnos de que:

  • Conocemos cómo buscan nuestros usuarios. Para ello, debemos hablar directamente con ellos mediante ejercicios de card sorting abiertos, entrevistas y user tests. Todo ello nos ayudará a entender el lenguaje de nuestros usuarios.
  • Analizar la competencia y detectar patrones, estándares y similitudes. Cuando varias marcas utilizan un vocabulario común, es muy probable que los usuarios estén ya acostumbrados a él. Por lo tanto, si lo utilizamos en nuestra web, es probable que también funcione. 
  • Evitar trasladar terminología interna o muy técnica de nuestro propio negocio. Por ejemplo, un usuario no tiene por qué entender qué es “Join Life” en el menú de Zara. Es un término que podría no entenderse (está en inglés) y que recoge una colección o filosofía de la marca que podría no ser evidente para el usuario.  
En el menú de Zara.com vemos varios téminos que podrían resultar confusos para los usuarios como “Collection”, “Join Life” y “Stories”.
En el menú de Zara.com vemos varios téminos que podrían resultar confusos para los usuarios como “Collection”, “Join Life” y “Stories”.
  • Diferenciar claramente las categorías. Un usuario no debería tener dudas sobre qué va a encontrar bajo cada categoría. De lo contrario, es posible que elija la categoría errónea, no encuentre lo que estaba buscando y termine por no convertir. También puede suponer una pérdida de tiempo para el usuario, tener que explorar dos categorías por falta de claridad. De la misma forma en que sabemos que hay un iceberg sólo viendo el 10% que sobresale del agua, un usuario debería saber qué hay bajo una categoría, solo viendo el nombre o la etiqueta de la misma. “A good label never makes you doubt or think, doesn’t make you pause” Austin Govella en Information architecture (2009).
  • Simplificar información: otra de las tareas de un arquitecto de la información es intentar simplificar la información y los recursos que se va a encontrar un usuario, de forma que es capaz de completar su objetivo o encontrar lo que busca rapidamente y sin grandes esfuerzos. 

4. Proporcionar varios caminos para llegar al mismo contenido

Como hemos comentado antes, cada uno estructuramos la información en nuestra cabeza de forma distinta, y por ello, también la buscamos de forma distinta. Tendemos a asociar  elementos o categorías y por ello, en la mayoría de los casos es conveniente plantear una arquitectura que permita acceder a un único elemento o página a través de más de un camino o navegación. 

Poniendo un ejemplo, si quiero encontrar el último libro de Yuval Noah Harari en Amazon, puedo buscar por autor, por el título del libro o quizás puedo llegar desde la página de su anterior libro “Sapiens” si no me acuerdo de los dos anteriores. También puedo entrar en la categoría “Libros” y utilizar la clasificación por género literario que ofrece Amazon. Esto requiere que todos estos elementos o contenidos estén correctamente documentados en nuestra metadata, que se hayan planteado estos caminos en la navegación y que la organización sea clara y rápida de entender y usar.  

Ejemplo de los múltiples caminos en Amazon.com para encontrar un mismo producto..
Ejemplo de los múltiples caminos en Amazon.com para encontrar un mismo producto..

5. Descubrimiento Progresivo (Progressive Disclosure)

Es muy frecuente encontrarnos con proyectos en los que la cantidad de contenido en el site es sencillamente abrumador. Por ello, utilizamos el Progressive Disclosure, con la que priorizamos los contenidos, los ordenamos y vamos mostrándolos al usuario de forma progresiva a medida que va navegando. El usuario no tiene porqué ver todo en todo momento. De hecho, es incapaz de verlo todo en todo momento y completar su objetivo. Por ello, usamos esta técnica que nos ayuda a simplificar menús, a agrupar contenidos y a reducir la carga cognitiva de nuestros usuarios.

6. Tener en cuenta el contexto durante la navegación

No debemos olvidar que nuestros usuarios llegan a la web en un contexto particular determinado. Y durante su navegación, ese contexto va cogiendo fuerza. Dentro de nuestra arquitectura, también existe un contexto, que nos puede ayudar a organizar el contenido. No es lo mismo una “Pelota” dentro de la categoría “Tenis” que esa misma etiqueta “Pelota” en la categoría de “Pilates”. Viendo la categoría somos capaces de entender el contexto y diferenciar un producto o contenido de otro.

Ejemplo de cómo la palabra “pelota” usada en diferentes contextos puede referirse a distintos productos en Decathlon.com
Ejemplo de cómo la palabra “pelota” usada en diferentes contextos puede referirse a distintos productos en Decathlon.com

7. Escuchar siempre a los usuarios

El contenido de una web debe siempre estar basado en cómo piensan nuestros usuarios sobre este contenido. Por lo tanto, es fundamental testar nuestra organización, jerarquías y etiquetas con usuarios. 

¿Cómo podemos testar nuestra Arquitectura de la Información?

  • Card Sorting: una técnica de UX Research para entender el modelo mental de nuestro usuarios. En un card sorting, se le pide a varios usuarios que agrupen los elementos o páginas de tu web en categorías. Podemos elegir entre Card Sorting abierto (los usuarios también determinan los nombres y el número de categorías) o cerrado (los usuarios deben agrupar los elementos bajo categorías ya existentes). Esto se puede hacer de forma presencial o en remoto. 
  • Tree Testing: otra técnica de UX Research que utilizamos para testar AI ya existentes. Se les pide a los usuarios que indiquen dónde buscarían o harían clic dentro de nuestra web para encontrar un determinado contenido. Esto nos ayudará a ver si las agrupaciones y categorización de contenidos que hemos aplicado en nuestra AI se adapta a sus modelos mentales. A diferencia del card sorting, permite testar todos los niveles de nuestra arquitectura.
  • User Testing: utilizando una web ya existente podemos detectar problemas con la arquitectura, la terminología y las jerarquías que hemos aplicado haciendo test de usabilidad con usuarios potenciales o reales. 
  • Datos analítica web: analizar el tráfico en nuestra web (si ya está lanzada) también nos puede ayudar a detectar patrones de conducta en la navegación y ver posibles problemas con la AI. 

Conclusión

Una mala organización o priorización de los elementos podría tener consecuencias negativas. Una web con una mala arquitectura podría parecer menos profesional, hacer que los usuarios se esfuercen más de lo esperado derivando en molestia, y lo que es más importante, afectar negativamente a la conversión. Si el usuario no entiende o no es capaz de encontrar lo que estaba buscando, entonces la Arquitectura de nuestra web ha fallado.

 

Por ello concluimos que la arquitectura de la Información es una disciplina que debemos tener en cuenta a lo largo de todas las fases de desarrollo de cualquier web. Como hemos visto, nos ayuda a optimizar y mejorar la experiencia de navegación y a mantener a nuestros usuarios en el centro del proceso de diseño. 

Somos expertos en User Research. Encontramos respuestas a preguntas complicadas.

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